«Actualmente soy triatleta profesional a tiempo completo. Eso significa que paso muchas horas cada día nadando, montando en bicicleta y corriendo. De media, eso supone entre 25 y 30 horas de ejercicio a la semana. Mi cuerpo debe soportar grandes cargas y, como deportista de alto rendimiento, a menudo me muevo en los límites físicos y mentales para seguir mejorando mi rendimiento. El entrenamiento puramente de triatlón puede ser muy unilateral para el cuerpo y provocar, a largo plazo, lesiones por sobrecarga. Gracias a mi formación como fisioterapeuta, sé que el deporte de competición no es deporte saludable. Aun así, elegí el camino de deportista profesional y disfruto mucho de mi profesión.
Para mantenerme sana y no dañar mi cuerpo, buscaba una variante de entrenamiento que cuidara las articulaciones y que me aportara diversión y variedad a mi entrenamiento. Así fue como di con el trampolín bellicon.
Además de la diversión y la variedad que me aporta entrenar en el bellicon, me beneficio especialmente en los siguientes aspectos:
- Puedo trasladar sesiones de carrera al trampolín y así aliviar mi aparato locomotor pasivo.
- Puedo fortalecer mi musculatura profunda y mi suelo pélvico, lo que me da más fuerza en mis sesiones de entrenamiento específicas de triatlón.
- Saltar en el bellicon estimula el flujo linfático y ayuda a mi cuerpo a regenerarse más rápido tras sesiones duras.
- Me ofrece posibilidades muy variadas para fortalecer mi musculatura.
- Entrena mi equilibrio y me ayuda a ser más estable al correr.
- Me da alegría y se siente menos como un entrenamiento estricto.
Gracias a la variedad en mi entrenamiento, espero pasar mi temporada sin lesiones y beneficiarme también, a largo plazo, de una mayor capacidad de rendimiento.»
